1 Samuel 26:19
Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las palabras de su siervo. Si Jehová te incita contra mí, acepte un sacrificio: mas si fueren hijos de hombres, malditos ellos en presencia de Jehová, que me han echado hoy para que no me junte en la heredad de Jehová, diciendo: Ve y sirve á dioses ajenos.En otras versiones
Ahora que mi señor el rey escuche las palabras de su siervo. Si es el Señor quien te está moviendo contra mí, que Él acepte una ofrenda. Pero si son los hijos de los hombres, que sean maldecidos ante el Señor, por expulsarme hoy y alejarme de mi lugar en la herencia de El Señor, diciendo: Ve, sé el siervo de otros dioses.
BES
Ahora pues, escuche mi ʼadón el rey las palabras de su esclavo. Si YAVÉ te incita contra mí, que Él acepte una ofrenda. Pero si son los hombres, ¡malditos sean ante YAVÉ! Pues me desterraron hoy, me privaron de participar en la heredad de YAVÉ al decir: ¡Vete a servir a otros ʼelohim!
PDDPT
“Por favor, escúchame, mi señor y rey. Si el Señor se ha enfadado conmigo, que se alegre de aceptar una ofrenda. Pero si son los hombres los que lo han hecho, ¡que sean malditos ante el Señor! Durante todo este tiempo me han expulsado de vivir entre el pueblo elegido por Dios, diciéndome: ‘Vete y adora a otros dioses’.
VBL
En contexto
17Y conociendo Saúl la voz de David, dijo: ¿No es esta tu voz, hijo mío David? Y David respondió: Mi voz es, rey señor mío.
18Y dijo: ¿Por qué persigue así mi señor á su siervo? ¿qué he hecho? ¿qué mal hay en mi mano?
19Ruego pues, que el rey mi señor oiga ahora las palabras de su siervo. Si Jehová te incita contra mí, acepte un sacrificio: mas si fueren hijos de hombres, malditos ellos en presencia de Jehová, que me han echado hoy para que no me junte en la heredad de Jehová, diciendo: Ve y sirve á dioses ajenos.
20No caiga pues ahora mi sangre en tierra delante de Jehová: porque ha salido el rey de Israel á buscar una pulga, así como quien persigue una perdiz por los montes.
21Entonces dijo Saúl: He pecado: vuélvete, hijo mío David, que ningún mal te haré más, pues que mi vida ha sido estimada hoy en tus ojos. He aquí, yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera.
