Isaías 6:4
Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo.En otras versiones
Y las bases de los pilares de las puertas temblaban al oír su clamor, y la casa estaba llena de humo.
BES
Los postes de las puertas se estremecían con la voz del que proclamaba, y el Templo se saturó de humo.
PDDPT
El sonido de sus gritos hizo temblar las columnas y los postes de las puertas, y el Templo se llenaba de humo.
VBL
En contexto
2Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.
3Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria.
4Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo.
5Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
6Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas:
