Job 31:30
(Que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;)En otras versiones
Porque no dejé que mi boca cediera al pecado al poner una maldición sobre su vida?
BES
¡No! Nunca dejé que mi boca pecara, ni al maldecir al enemigo, ni al hacer una imprecación para que muriera.
PDDPT
Nunca he permitido que mi boca pecara echando una maldición sobre la vida de alguien.
VBL
En contexto
28Esto también fuera maldad juzgada; porque habría negado al Dios soberano.
29Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, y me regocijé cuando le halló el mal;
30(Que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;)
31Cuando mis domésticos decían: ¡Quién nos diese de su carne! nunca nos hartaríamos.
32El extranjero no tenía fuera la noche; mis puertas abría al caminante.
