Ezequiel 40:4
Y hablóme aquel varón, diciendo: Hijo del hombre, mira con tus ojos, y oye con tus oídos, y pon tu corazón á todas las cosas que te muestro; porque para que yo te las mostrase eres traído aquí. Cuenta todo lo que ves á la casa de Israel.En otras versiones
Y el hombre me dijo: Hijo de hombre, mira con tus ojos y escucha con tus oídos, y toma en serio todo lo que te voy a dejar ver; porque para que yo te permita verlos, has venido aquí; y rinde cuentas de todo lo que ves a los hijos de Israel.
BES
Aquel varón me habló: Hijo de hombre, mira con tus ojos, escucha con tus oídos y fija tu mente en todo lo que te muestre, pues fuiste traído aquí para que yo te lo muestre y digas a la Casa de Israel todo lo que ves.
PDDPT
“Hijo de hombre”, me dijo, “mira con tus ojos, escucha con tus oídos. Concéntrate en todo lo que voy a mostrarte, porque esa es la razón por la que te han traído aquí. Debes explicar al pueblo de Israel lo que se te ha mostrado, todo lo que ves”.
VBL
En contexto
2En visiones de Dios me llevó á la tierra de Israel, y púsome sobre un monte muy alto, sobre el cual había como edificio de una ciudad al mediodía.
3Y llevóme allí, y he aquí un varón, cuyo aspecto era como aspecto de metal, y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir: y él estaba á la puerta.
4Y hablóme aquel varón, diciendo: Hijo del hombre, mira con tus ojos, y oye con tus oídos, y pon tu corazón á todas las cosas que te muestro; porque para que yo te las mostrase eres traído aquí. Cuenta todo lo que ves á la casa de Israel.
5Y he aquí, un muro fuera de la casa: y la caña de medir que aquel varón tenía en la mano, era de seis codos, de á codo y palmo: y midió la anchura del edificio de una caña, y la altura, de otra caña.
6Después vino á la puerta que daba cara hacia el oriente, y subió por sus gradas, y midió el un poste de la puerta, de una caña en anchura, y el otro poste de otra caña en ancho.
