Ezequiel 44:5
Y díjome Jehová: Hijo del hombre, pon tu corazón, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes: y pon tu corazón á las entradas de la casa, y á todas las salidas del santuario.
En otras versiones
Y el Señor me dijo: Hijo de hombre, pon atención y deja que tus ojos vean y tus oídos estén abiertos a todo lo que te digo sobre todas las reglas de la casa del Señor y todas sus leyes; y tome nota de las entradas al templo y las salidas del santuario.
BES
Y YAVÉ me dijo: Hijo de hombre, considera bien. Mira con tus ojos y escucha con tus oídos todo lo que Yo te explico sobre todas las Ordenanzas y las Leyes para la Casa de YAVÉ. Considera bien las entradas a la Casa y cada una de las salidas del Santuario.
PDDPT
El Señor me dijo: “¡Hijo de hombre, concéntrate! ¡Mantén los ojos abiertos! Escucha atentamente todo lo que te digo sobre todas las normas y leyes del Templo del Señor. Presta mucha atención a la entrada del Templo y a todas las salidas del santuario.
VBL
En contexto
3Para el príncipe; el príncipe, él se sentará en ella para comer pan delante de Jehová: por el camino de la entrada de la puerta entrará, y por el camino de ella saldrá.
4Y llevóme hacia la puerta del norte por delante de la casa, y miré, y he aquí, la gloria de Jehová había henchido la casa de Jehová: y caí sobre mi rostro.
5Y díjome Jehová: Hijo del hombre, pon tu corazón, y mira con tus ojos, y oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todas las ordenanzas de la casa de Jehová, y todas sus leyes: y pon tu corazón á las entradas de la casa, y á todas las salidas del santuario.
6Y dirás á los rebeldes, á la casa de Israel: Así ha dicho el Señor Jehová: Básteos de todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel;
7De haber vosotros traído extranjeros, incircuncisos de corazón é incircuncisos de carne, para estar en mi santuario, para contaminar mi casa; de haber ofrecido mi pan, la grosura y la sangre: é invalidaron mi pacto por todas vuestras abominaciones:
