Biblia

Salmos 32:3

Mientras callé, envejeciéronse mis huesos en mi gemir todo el día.
Salmos 32:3 · Reina Valera 1909
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En otras versiones

  • Cuando mantuve mi boca cerrada, mis huesos se decayeron, debido a mi llanto durante todo el día.

    BES

  • Mientras callé, se consumieron mis huesos En mi gemir todo el día.

    PDDPT

  • Cuando callé, mi cuerpo se derrumbó mientras yo gemía de angustia todo el día.

    VBL

En contexto

1Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.

2Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay superchería.

3Mientras callé, envejeciéronse mis huesos en mi gemir todo el día.

4Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)

5Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)

Referencias cruzadas

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